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jueves, 30 de septiembre de 2010

Gozosos en el Espíritu

Dice la palabra de Dios en Filipenses 4:8 
“Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, ... si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.”

Cada mañana doy gracia a Dios por el nuevo dia que el creo y proclamo alegría, paz y experimento el gozo de su presencia en mi vida. Esta proclamación me llena de la presencia de Dios y activa mi comunicación con el Espíritu Santo de Dios

Cualquier momento es un buen momento para suscitar la energía de gratitud en nosotros. Comienzo por valorar dónde estoy en este momento. Esto puede ser tan sencillo como valorar la silla acogedora donde estoy sentado. Comienzo por considerar sus cualidades, el esfuerzo y la mano de obra empleados en su diseño y creación.

Continúo dando gracias a Dios por el aire que respiro y el movimiento y la fortaleza de mi cuerpo. Bendigo el trabajo ante mí y considero mi contribución para que se realice. Tengo un propósito y soy valioso. Mi trabajo refleja la actividad gozosa del Espíritu Santo en mí. El gozo fluye al apreciar cada aspecto de mis experiencias y doy bendición y soy bendecido.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Oiga

Dice la palabra de Dios en el libro de Marcos 4:9
“El que tiene oídos para oír, oiga.”
Ciertos sonidos conocidos nos alertan de lo que debemos hacer: El sonido del reloj despertador anuncia que es hora de comenzar el día. El sonido del teléfono nos indica que debemos responder una llamada. El timbre de la casa anuncia la llegada de un visitante. Siempre estamos receptivos y a veces pendientes en exceso a oír este tipo de sonidos.

Sin embargo, es en el sonido del silencio que recibimos la guía más profunda del Espíritu Santo de Dios. Descansamos silenciosamente en un lugar tranquilo y cómodo. Respiramos, nos relajamos y nos armonizamos con esa guía especial que nos llega. Es importante oír la voz y el susurro del Espíritu Santo en nuestra vida.

Nuestra fe en la guía divina se expande no tiene limites y aumenta nuestra receptividad a ella. Las soluciones y las respuestas se vuelven claras como el cristal. Con este tiempo en oración reflexiva, edificamos discernimiento y confianza. Somos bendecidos a medida que nos  movemos bajo la cobertura de nuestro Dios Jesús.

martes, 28 de septiembre de 2010

Busca la paz

Dice el Salmos 34:14
"Apártate del mal, y haz el bien; Busca la paz, y síguela."

Cuando parece que algo falta en la vida, tal vez es porque hemos tomado una decisión equivocada, de la cual ahora nos arrepentimos. Quizás estábamos tratando de llenar un vacío con algo que se encontraba fuera de nosotros. Hoy como Hijos de Dios sabemos que eso no da resultado.

Lo que buscábamos, lo que necesitábamos, lo que ansiábamos estaba con nosotros desde el principio y no lo sabíamos. Cuando le aceptamos al Señor Jesús como Señor y Salvador de nuestras vidas nos encontramos a nosotros mismos. En Dios encontramos el camino y el nos llena de paz.

Cada día, al poner nuestra confianza en Dios, debemos dejar que el Espíritu Santo de Dios nos guíe. Debemos dejar ir cualquier ofensa pasada o presente. Al saber que siempre estamos en la presencia amorosa de Dios, sentimos paz y seguridad absolutas. Estamos en Dios y Dios está en nosotros.

Al centrar nuestra atención en la presencia moradora de Dios, llevamos nuestra vida como la expresión única de paz y amor a nuestros seres queridos. Sentiremos una seguridad y satisfacción interior de que estamos haciendo lo correct. Te animamos a buscar la paz en Dios y seguirla. No te vas a defraudar.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Llena tu valle

La palabra de Dios dice en el libro de Lucas 3:5 
"Todo valle se rellenará, y se bajará todo monte y collado. Los caminos torcidos serán enderezados, Y los caminos ásperos allanados; ”
El equilibrio de nuestras vidas en el ámbito laboral, familiar, social, en la rutina diaria puede ser extenuante y hasta a veces muy riguroso. Nuestra ambición por mantener todo bajo control puede llevarnos a la desesperación y la ansiedad, muchas veces terminando en la frustración. Esta condición puede derivar en la sequía espiritual. Pero, el hijo de Dios no debe tener preocupación por estas situaciones cotidianas.

Si mantenemos la vista puesta en el Espíritu Santo, el renovador de nuestra vida, la paz y el gozo vendrán a nuestro espíritu. Así también, debemos poner en manos de Dios cada aspecto que nos rodea. Entregándole a Él nuestro trabajo, nuestra familia, nuestra salud, nuestra economía, Dios podrá obrar y establecer su orden divino en nosotros.

Si centramos los planes y actividades en el orden divino que está siempre presente, se puede hacer todo con plenitud amor y gracia, sin cansancio ni presión. En otras palabras, lo hacemos con facilidad y gozo. Este orden divino solo demanda obediencia a la palabra de Dios, una entrega completa y absoluta de nuestro ser al Creador.

El orden divino asegura que tenemos provisión abundante de todo lo que precisamos. El tiempo y los recursos están disponibles para nosotros con suficiencia porque Dios se convierte en nuestro proveedor. Este orden divino, fluye con los eventos programados y no programados de la vida.

Es por eso Lucas cita las palabras de Isaías, hablando sobre los caminos torcidos que serán enderazados. Si hoy has descubierto que tu valle espiritual está seco, te invitamos a que puedas rogarle a Dios para que lo rellene, lo reverdezca y lo llene de vida. Si hasta este momento tus caminos eran torcidos o ásperos, te invitamos a que te tomes estos minutos para pedirle a Dios que los enderezca y los allane. Toda circunstancia o situación adversa, ponlas a los pies de Jesús, el autor y consumador de nuestras vidas para que Él pueda obrar un milagro en ti.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Atracción

La palabra de Dios dice en la carta escrita por Pablo a los Romanos 5:5 
"El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado."

Uno experimenta el amor de Dios en su corazón por medio del Espíritu Santo. Cuando enfoco mi atención en mi corazón y en el amor, me convierto inmediatamente en un imán, una fuerza poderosa que atrae más amor a mi vida y me alinea con el bien de Dios.

El amor divino tiene el poder de atraer armonía y abundancia a mi vida. El proceso comienza al dirigirme en oración y poner cualquier necesidad en manos de Dios. Al bendecir mis circunstancias, afirmo con fe el poder que tiene el amor de Dios para satisfacer los deseos de mi corazón.

El amor que expreso atrae relaciones personales afables y oportunidades que están de acuerdo con mis valores. Es por eso que creemos que el amor es una fuerza invisible que atrae bendiciones. Recuerda: Dios es amor.